"Nuestras calles: Un poema escrito en las esquinas del pueblo"
Hay algo profundamente poético en los nombres de las calles del Olmo; es como si el mapa del pueblo fuera, en realidad, el diario de nuestros antepasados.
Calle larga,
ronda del Caño, calle del Rosal…
Quizá lo más
hermoso de estos nombres es que, no describen solo un lugar, sino una forma de
sentirlo.
“Prado “es
una palabra que respira. Caminar por la calle del Prado es caminar sobre un prado
invisible. Es saber que bajo los cantos, antes, o bajo el cemento ahora, late
la tierra.
La próxima vez que camines por el Olmo, prueba a leer las calles como si fueran versos. Puede que descubras que siempre han estado escribiendo para ti.













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